Here Comes The Sun

Nombre: Julián Blanco
Lugar: Salamanca, Spain

martes, noviembre 28, 2006

Caminar vs andar vs pasear

Cómo se parecen los tres verbos en las cabezas normalmente, verdad? Y qué poco tienen que ver sin embargo. Aunque mucha gente no haga diferencias, son radicalmente distintos.

Andar: se refiere al hecho de usar los pies para ir de un sitio a otro, a no usar otro medio de locomoción más que los que la naturaleza nos permitió a nosotros mismos hace muchos miles de años. La gente en las ciudades pequeñas va andando a hacer sus recados o al trabajo o a algún sitio donde ha quedado con otra gente.
En este caso la gente va con un objetivo concreto - tiendas, trabajo, bares,... - y a toda la velocidad que puede, para no perder tiempo por el camino. No se fijan en el alrededor, sean circunstancias o personas, siempre que no les interrumpan directamente - y aún así - , y sólo tienen en mente su objetivo.

Pasear: por ello se entiende el hecho de ir a pie sin ningún objetivo concreto, simplemente por el placer de contemplar los alrededores, disfrutar de la persona que se tiene al lado o pensar en algún futuro aún no alcanzado o algún pasado inalcanzable ya.
Es un vagabundeo sin objetivo ni límites concretos y usualmente supone poner más por parte de uno mismo que del exterior. No suelen ocurrir cosas que distraigan la mente de los pensamientos o la contemplación o el amor en que se hayan, domina el yo y el disfrute de uno mismo.

Caminar: es el punto intermedio perfecto entre los dos tipos anteriores. Consiste en ir a pie a algún sitio definido, con un objetivo concreto - parecio a andar - pero sin carreras, sin desentenderse de todo, prestando atención a lo que ocurre - parecido a pasear -.
En este caso, el yo está ocupado con el objetivo que se persigue y, al mismo tiempo, suficientemente relajado y libre como para atender a lo que ocurre alrededor. Las circunstancias que rodean al sujeto le afectan más profundamente que en el caso de pasear, ya que ahora no está envuelto en elucubraciones internas. La continua búsqueda de actividad cerebral está completa con el objetivo marcado y pensamientos relacionados y, por tanto, un acto cercano puede calar más fácilmente en los sentidos.

Yo camino. Voy siempre que puedo a pie a los sitios, a veces más o menos rápido, pero siempre con la mente abierta a todo el alrededor - y la cámara preparada -. Pasear, ir sin ningún objetivo, no suele gustarme, noto un vacío en mi, una necesidad de definición. Andar sin más me llena menos aún, no puedo hacerlo. El caminar me permite disfrutar la vida y sus maravillas mientras cumplo con un objetivo menor, ya sea el supermercado o las cervezas.

Ya lo decía Chambao en su canción 'Poquito a poco': "poquito a poco entendiendo
que no vale la pena andar por andar que es mejor caminar pa ir creciendo"
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar"

domingo, octubre 15, 2006

El universo es amable

Hay quien dice que la vida es amable y agradecida para aquellos que ansían vivir, que ponen toda la pasión y entrega en cada cosa que hacen, que luchan y sufren cada día con la ilusión de hacer las cosas.
No sé si esto es cierto y no ni sé si yo hago las cosas con pasión todos los días -no todas al menos-, lo que sí sé es que hoy el universo me ha hecho un gran regalo.
Es el último día que estoy en el telescopio porque al mediodía ya se termina nuestro periodo de observación y bajamos a la ciudad. Probablemente sea la última vez que venga aquí a observar, ya que estoy en mi último año de tesis y no creo que haya mucho tiempo para más observaciones. Y como regalo -quiero creer que por todo lo que me gusta, por la alegría que me supone estar aquí y que demuestro, por la ilusión que me destila por todas partes cuando estoy aquí- he tenido una visión maravillosa.
A pesar de las nubes, hemos abierto el telescopio. Al subir a la cúpula para abrirla, aparece de repente un cielo precioso y mágico. Nubes altas, que molestan para ver el sol pero no para mirar hacia abajo. Y qué hay hacia abajo? Un cielo limpísimo, perfecto. Se podía ver el horizonte casi hasta el pundo de ver curvarse la tierra por todas direcciones. Ciudades con una claridad inusitada, las otras islas cercanas distinguiendo cada pequeño recodo de las montañas, el mar con sus corrientes, corrientes que parecen hilos de plata derramados por una mano infantil mientras jugaba sobre un tanque de agua. El azul oscuro del mar se abre rindiendo pleitesía al brillante azul de las corrientes marinas que se adivinan hasta la lejanía.
Un clima de quietud y silencio envuelve todo, como si fuese una fotografía en tres dimensiones en la que poder moverse. Un halcón cruza lento el cielo casi a la altura de mi ojos, subiendo y bajando como una figura de tiovivo en el casi inexistente viento.
La gente del Gregor elige ese preciso instante para abrir la cúpula del telescopio y la veo en marcha por primera vez. Se abre como un capullo de flor, con su cubierta de tela extraña, lentamente, dulcemente, como si fuesen las caricias de unos amantes. Si uno se distrae, ni se da cuenta que se mueve, igual que si no comparte la situación de los amantes no comprende lo que hacen. Avanza y baja la cúpula hasta dejar al telescopio desnudo, al aire, para que yo lo comtenple quizá por última vez.
El frio de la mañana estimula la sangre de los brazos, desnudos por una camiseta de manga corta, mientras el sol atraviesa las nubes como puede para calentar el posible exceso de frio y permitirme disfrutar de todo con calma.
Dando vueltas sobre mi mismo, contemplo el mundo en 360 grados desde mi atalaya. No tengo la cámara pero tampoco me importa. No la necesito y no sería capaz de captar esto en una foto, ni en un vídeo, ni siquiera en palabras. Pero algo tiene que quedar para dejar constancia de ello, de este regalo, de una de mis mayores ilusiones que quizá se quede dormida, hibernando -nunca morirá- por mucho tiempo, hasta que vuelva a otro telescopio. Nunca será igual. Pero nada es nunca igual.

viernes, octubre 06, 2006

Dos añitos

Uno más uno, quién me lo iba a decir, que era tan fácil ser feliz... no, espera, eso tiene copyright. Feliz, feliz no cumpleaños, a mi? a mi!... eso también. Bueh, da igual.
Hoy se cumplen dos añitos de la aventura alemana. Dos años de doctorado, dos años de un pais extranjero de costumbres tan distintas, dos años de un idioma del que no entiendo casi ni papa aún, dos años de aventuras, dos años de conocer y despedir gente, dos años de fiestas, viajes, locuras y surrealismos. Dos años de vida.
Hace algo más de dos años yo estaba en Tenerife terminando la carrera y con intenciones de hacer un doctorado donde se pudiese. Pedí una beca aquí (Tenerife, en el Instituto de Astrofísica de Canarias, muy importante) con pocas esperanzas y me puse en contacto con un profesor de Granada que me ofreció un proyecto interesante pero que aún no tenía financiación. Sorpresa mayúscula cuando me llamaron de Tenerife para una entrevista. Aún mayor cuando me dejaron como primer suplente, por detrás de los seis que iban a hacer la beca en Tenerife y otros cinco con becas europeas por convenios del IAC. Y de repente, magia! se retiraron varios de los de europeas y yo entré en las becas de rebote. Eterna suerte. De entre todos los proyectos y lugares, elegí Göttingen. Parece que fue una decisión acertada.
Desde entonces ha ocurrido de todo y he hecho todo lo posible porque pudieseis leerlo desde una óptica entretenida. Unos pocos momentos bajos que son increiblemente desbordados por todas las maravillas.
En este tiempo, gracias a vosotros, mi bandeja de entrada se ha llenado con 4000 mails! Esto hace algo así como 5 mails recibidos al día. Se han enviado unos 2000 mails con todas las historias que haya podido imaginar. Mails que llegan a unas 84 personas dispersas por todo el mundo, gente con la que he estado en contacto estos años gracias a la moderna tecnología.
Se ha creado también un fotolog que lleva unas 176 fotos desde finales de Enero, principalmente de fiestas y cosas estúpidas que se encuentran por la calle a la que darles un poco de imaginación, y en el que unas 30 personas locas y maravillosas se comunican prácticamente cada día. Algunas conocidas ya, otras por conocer en un futuro esperemos cercano.
La aventura más reciente fue el blog donde reflexionar un poco sobre ciertas cosas de la vida aunque únicamente tiene ahora cinco entradas que irán creciendo.
Y con qué me quedo de todo esto? Con esas maravillosas personas que han aparecido en estos dos años (o que siempre han estado ahí), aunque sea en la distancia, aunque llegasen y se fuesen. Gente como vosotros hacen a uno recuperar la fe en el ser humano y las ganas de seguir haciendo cosas para poder contarlas. Gracias a todos por estar ahí y por el apoyo en general. Un pequeño collage de la gente está hoy en el fotolog. No están todos los que son por falta de fotos ahora mismo o de espacio, y seguramente no se verá casi nada pero menos da un parásito.
Intentaré de tanto en tanto ir recuperando alguno de aquellos primeros mails de hace ya tanto tiempo con las primeras impresiones alemanas, que muchos no habeis leido.
Mientras, seguid disfrutando de la vida en general y de la fiesta en particular. Besos para todos/as!!

jueves, septiembre 14, 2006

Admiración

Mi intención primera era escribir un blog totalmente distinto a este que al final ha salido. Estaba ya básicamente pensado incluso, pero uno no puede controlar el destino o las cosas que le emocionan cada día y hoy ha sido uno de esos días en los que no puedo dejar de pensar o hablar de esto. De la mujer.
Un miércoles más hemos ido al Blue Note, el bar latino de Göttingen, a tomar algo y bailar, o intentarlo un poco. Ha habido muy importantes ausencias pero mi cerebro ha aprendido a incluir los recuerdos del pasado en el presente mismo como fantasmas vivientes y, si bien eso duele cuando percibes que no son más que fantasmas, durante un rato sirve para crear una ilusión de continuidad maravillosa.
Nada fuera de lo normal en el Blue. Charlando, bailando y tomando cerveza. Viendo gente que baila maravillosamente haciendo cosas con las que yo ni sueño. Y entonces la cosa cambia.
Llega un chico peruano, Amilcar, chico simpático y que sabe bailar, con una chica mona de cara con aspecto de europea. Salen a bailar y se ve que bailan bien. Pero siempre queda la duda de si bailan bien porque él es bueno y sabe llevarla y dirigirla correctamente -igual que en la orquesta dicen que el miembro más importante es el director, que con su batuta marca los movimientos y las entradas- o si es porque los dos son buenos. Al cabo de un par de bailes queda claro que ella es buena. Muy buena. Y tiene algo más, algo en su porte, en su forma de estar y moverse que la hace destacar sobre el resto de gente en la pista. Qué es?
Se cansan y se dirigen a una mesa para sentarse un rato y recuperar líquido. Entonces me doy cuenta, al verla andar hacia allí, que efectivamente tiene algo. Nada que ver con sensualidad o contoneos. Anda con un estilo y una elegancia que no tienen relación alguna con la salsa, algo que debe venirle de dentro o de hace tiempo, algo que recuerda a la tópica imagen de chicas caminando con libros en la cabeza pero que no permite explicar racionalmente cómo ella se mueve así.
En un momento, Julio le pregunta a Amilcar algo parecido a 'de dónde sale esa chica'. Parece ser que es polaca -yo la habría asociado más con Rumanía, quizá como consecuencia de la elegancia de Drácula, de otro mundo y otro tiempo- y que es bailarina profesional. Eso explica mucho. Esos movimientos, ese estilo, no es algo que se aprenda en clases ni 'en la calle'. Es algo que va más allá, es una forma de vida, sin duda alguna.
Y al final llega, para mi, el momento culminante. Empieza a sonar 'Son latinos', una canción que aquí se baila grupalmente. Todo el mundo sale a la pista y se forman en filas y columnas aproximadamente y bailan los mismos pasos -dos adelante, dos atrás, inclinarse sacudiendo los hombros, enderezarse, dos pasos a la izquierda, pequeño salto levantando una pierna y giro de noventa grados- más o menos conjuntadamente. Hoy se ven, desde mi posición, cuatro filas y cinco o seis personas en cada una salvo ella que está sola en su columna, como presidiendo el baile. Destaca. Todos de negro u oscuro, un par de claro, ella con blusa blanca sin mangas y hombros descubiertos, decoración brillante por delante y un poco de espalda descubierta también, pantalones negros y zapatos negros casi sin tacón.
Realizan todos los mismos pasos pero es totalmente distinto. Los demas bailan o hacen el vainas, ella fluye. El salto que en el resto queda torpe, gamberro o descontrolado, en ella es parte perfecta del movimiento, como si no se pudiese imaginar nada más entre un movimiento y otro, es una consecuencia lógica del baile.
He estado en un par de ballets y danzas y me asombran esos movimientos y expresividades. Pero reconozco que hoy me habría quitado el sombrero. Ella no era tan buena como los espectáculos que he visto, pero quizá porque fuese salsa, quizá por la comparación con el resto, quizá porque estaba a su misma altura y a pocos metros, ha sido un espectáculo increible.
Con ello, una vez más llego a mi eterna conclusión. La mujer es un ser superior. Posee la belleza en sí misma. Y en los bailes se nota más. Sin el hombre no es lo mismo, de acuerdo. Quizá él sea el que dirige y eso permite ver las cosas que se ven, pero el baile son ellas, sus movimientos, sus curvas propias y danzadas. Pero eso requiere un blog por sí mismo cuanto menos.
Simplemente, hoy he vuelto a recuperar mi total admiración -aunque nunca la pierdo- por ese ser fantástico que es la mujer. Va por ellas.
Ahora me gustaría verla bailar un tango.

lunes, septiembre 04, 2006

Big Fish

Ayer volví a ver Big Fish, lo necesitaba para mi ánimo. No sé cuántas veces van ya pero creo que es la peli que más veces he vuelto a ver en menos tiempo. Y siempre se me saltan las lágrimas, bien porque siempre lo harán, bien porque la veo cuando el ánimo me lo pide y ese ánimo es el responsable. Me da igual. Lo único importante es que la peli es maravillosa y que es, en cierto modo, a lo que yo aspiro en mi vida, a crear magia.
Le cuenta el doctor a Will Bloom su nacimiento real "Llegaste una semana antes. Tu padre estaba de viaje de negocios y por eso no pudo venir. Aunque hubiese estado aquí, en aquella época no se permitía los visitantes en el parto, así que no habría habido ninguna diferencia aunque hubiese estado. Naciste una semana antes y sin complicaciones. Ahora, si quieres mi opinión, entre la simple realidad y una elaborada historia sobre peces gigantes y anillos de boda... yo elegiría la fantástica. Pero esa es sólo mi opinión." Pero es que así deberíamos ver la vida en verdad. Si algún día tengo hijos -lo dudo, pero tendré 'sobrinos' o hijos de amigos- me gustaría enseñarles eso, que viesen así la vida.
Está muy bien saber que un arcoiris se forma como consecuencia de difracciones y reflexiones de la luz del sol en las gotas de lluvia. Pero eso no es más que el porqué de algo, la historia simple y plana, sin detalles, sin 'romanticismo'... sin magia en definitiva. El arcoiris es mucho más. Es el puente que lleva al Valhalla, el lugar de reposo eterno de los guerreros vikingos, desde Midgard, la Tierra. El arcoiris es la señal que marca con sus pies dónde esconden los leprechauns sus calderos llenos de oro en Irlanda. El arcoiris es un ejemplo natural de que el número siete es un número mágico en su esencia. Y, por encima de todo ello, el arcoiris es un fenómeno precioso.
Oscar Wilde escribía en 'El retrato de Dorian Grey', "afortunados aquellos que, en las cosas bellas, sólo ven belleza". Quizá no haya que quedarse ahí, pero sí que no se puede perder nunca de vista eso. Las flores son formas de las plantas para atraer insectos y que lleven el polen lejos para fecundar otras flores y que la especie se perpetúe. Pero las flores son también bonitas, antes que eso.
Me gustaría educar a los niños para que creyesen en la magia. Puede que no en una magia total que pueda hacer que las cosas cambien chasqueando un dedo, pero sí en la magia que hace que al mirar algo, veas lo maravilloso de ese algo por encima de lo demás, que no hay nada tan terrible que no tenga algo bueno, que no hay nada más mágico que la vida en sí y que tu actitud frente a ella determina cómo te va a tratar en cierta manera.
Seguid buscando ese arcoriris dondequiera que esté.

jueves, agosto 24, 2006

Música en la calle

Estos días me he dado cuenta de algo nuevo sobre mi, insignificante pero nuevo - Es curioso cómo, por mucho tiempo que pase uno consigo mismo, siempre acabas descubriendo algo nuevo, nunca te acabas de conocer del todo y cómo podemos esperar conocer a los demás si ni siquiera podemos con la persona con la que estamos todos los días de nuestra vida? Por otra parte me gusta sorprenderme a mi mismo, hace la vida más interesante y siempre nueva -. La pequeña anécdota me asaltó hace un par de días, después de volver de la semana de vacaciones por Salamanca y Asturias.
A mi me encanta la música, escucharla en todo momento y a todas horas. Con ritmo cuando necesito ir por la calle moviéndome, tranquila si necesito pensar o estoy melancólico, mezclas si estoy en un estado normal o tal grupo que le viene muy bien al día,... Desde que me regalaron mi mp3 y aún más con el nuevo y más grande que tengo, voy oyendo música siempre por la calle. Aunque sea un paseo de cinco minutos, enciendo mi mp3 y escucho un par de canciones. Y en el fondo creo que eso es consecuencia de mi cinefilia, de la necesidad de tener una banda sonora en la vida. Creo que la vida sería más soportable, sencilla y animada si nos acompañase la banda sonora de fondo - las risas de las teleseries mejor no -.
El caso en sí es que, a pesar de esta pasión y de escuchar la música siempre en cualquier trayecto que haga, cuando llegué a España no lo puse, ni en Madrid ni en Salamanca. Al cabo de un par de días sí pero al ir a Asturias otra vez volví a moverme sin ello. Y más aún, me ha pasado aquí en Alemania, que aún apenas lo he encendido. A qué viene esto? Por qué de reprente no tengo esa necesidad y casi lo contrario?
Creo que es porque necesito cogerle el pulso a la ciudad. Me guio mucho por todos mis sentidos, no sólo la vista. Por ello creo que, al cambiar de ambiente, necesito volver a tomarle el pulso, acostumbrarme a las sensaciones puras que me causa ese sitio. Cada ciudad tiene su propio ritmo, sus sonidos, sus estridencias, su melodía. Al llegar a ese nuevo sitio, necesito escucharla para guardarla en la memoria, para saber cómo es el sitio, cómo moverme casi. Después de ese tiempo de adaptación ya puedo volver a escuchar la música, porque ya sé lo que es el sitio, lo que da de sí.
Nunca me había percatado hasta ahora, curioso. Pero está bien que lo haga inconscientemente, hay que ver las cosas con todos los sentidos posibles para sacarles todo el jugo, si no apenas arañas su superficie. Os recomiendo probarlo y disfrutarlo.

lunes, agosto 21, 2006

Segundo Paso

Esta es la confirmación de que el blog ha empezado a andar. Para la mayoría sería el primer paso, es lo importante, dar ese primer paso. Yo pienso que eso no basta. El primer paso puede no ser otra cosa que un pequeño desequilibrio del que rápidamente nos recuperamos y volvemos a la posición inicial. Más aún, el primer paso indica un inicio de movimiento pero ni siquiera un cambio de posición. El pie de atrás sigue en el mismo sitio que al principio, sigue en contacto con el estado inicial, no se ha roto ese contacto original. Así pues, es ese segundo paso la confirmación del movimiento, el momento en el que definitivamente nos alejamos de lo conocido para adentrarnos en un camino totalmente nuevo, dejando atrás lo que fue y enfrentando lo que será.
Me gusta la plantilla que uso en este blog. El que la hizo la diseñó bien con ese toque simulando un diario viejo, de hojas amarillentas y letras elegantes. Siempre he querido tener algo así, escribir un diario durante mucho tiempo, que al final tenga que sujetarlo con una goma porque las páginas están despegadas del lomo, aparte del color y las humedades que tengan. Un diario en el que yo escribiría con esa letra llena de giros, cursiva y suave. Desgraciadamente nunca fui capaz de mantener un diario más de un mes y mucho menos escribir así. Puede que sea el problema de ser mitad zurdo mitad diestro, por escribir con la izquierda cuando debería haber aprendido con la derecha, porque los zurdos tenemos peor letra en general o porque mi coordinación psicomotriz y mi habilidad manual nunca quedarán reflejadas en un libro -en cualquier caso, no positivamente-. Lo único cierto es que nunca podré a no ser que deje todo lo que hago y me dedique exclusivamente a la caligrafía. Y aún así.
Por qué este blog ya que nunca fui capaz de mantener un diario? No me bastaba con el flog, los mails comunes y privados y la página web? Por qué me empeño en seguir haciendo estas cosas? La verdad, no lo sé. Elias Canetti, escritor búlgaro, dijo una vez algo que me encanta: "Necesito personajes. Sólo puedo subsistir repartido en personajes. Soy demasiado fuerte para permitirme vivir indiviso. Temo la destrucción que podría brotar de mi." Quizá tenga algo que ver con esto, quizá yo necesito escribir, purgar lo que llevo dentro y dejarlo en algún sitio. Quizá es la forma para que no 'brote destrucción de mi', para conservar mi humor. No lo sé. Sólo sé que las cosas son así. También temo desarrollar algún día una esquizofrenia galopante, si es que se puede desarrollar así de simplemente, pero eso son cosas de las que me preocuparé en un futuro al que no sé si llegaré. Mientras, sigamos en el ahora, que es más real.
Y el ahora es esto, este nuevo espacio recién creado donde divagar, donde dejar pensamientos que seguramente no valgan la pena ser pronunciados. En internet, por muy horribles que sean, no desentonarán con muchas de las cosas que pueden encontrarse y, quien no quiera leerlo, no tiene porqué hacerlo, ni siquiera ponerse unos cascos a todo volumen para no escucharme. Quien quiera, bienvenido.
Este viajero de los teclados se despide por hoy. Saludos en clave de sol.